Comprueba en el momento si los servicios en línea de la Jurisdicción Inmobiliaria están respondiendo: la consulta de expedientes, las dos oficinas virtuales, el precontrol del XML, el parcelario y los demás. Antes de coger el carro.
Le pide a cada servicio su página de entrada, como haría cualquier visitante, y anota tres cosas: si contestó, con qué código y en cuánto tiempo. Son catorce direcciones, todas del catálogo oficial de la Jurisdicción Inmobiliaria y ninguna de fuera.
Porque es así como se caen. Al levantar el catálogo salió que los servicios viven en cuatro servidores distintos: uno aloja el catálogo y sus ocho servicios, otro la oficina virtual de Mensuras, otro las aplicaciones de la DNMC, y el portal institucional y el atlas van por su lado. Cuando alguien escribe en el grupo que «la JI está apagada» no se refiere a un servicio: se refiere a un bloque. Ver el bloque contesta la pregunta de verdad — ¿está caído lo mío, o está caído todo?
La primera carga puede tardar unos segundos mientras se comprueban los catorce servicios.
Cada comprobación sale con la hora exacta a la que se hizo, en hora de la República Dominicana. Un semáforo sin hora es un semáforo que se cree: el estado de hace veinte minutos no dice nada del de ahora.
Es la distinción que sostiene toda la herramienta. Pedir una página desde fuera dice que el servidor contestó, no que el trámite se pueda completar. Los rótulos están escritos para no afirmar de más.
El gris. Un sitio que bloquea las consultas automáticas no está caído, y pintarlo de rojo sería acusarlo en falso. Los grises se muestran con su motivo y quedan fuera de la cuenta del titular.
Cada dirección se pide por separado y trae lo suyo. Que una falle no cancela la comprobación de las otras quince, que es justo lo que se viene a comparar.
Aquí usted no escribe nada: la herramienta sólo tiene un botón. No se pide correo ni se crea ningún perfil. Es el caso más fácil de la promesa que llevan todas las herramientas del hub — lo que viaja va cifrado (HTTPS), lo que se procesa vive en la memoria del servidor y no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos, así que no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros. Aquí, además, no hay ni siquiera un archivo que subir.
El resultado de la comprobación se comparte entre todos los visitantes durante un minuto, para no golpear los portales oficiales una vez por cada persona que mira. Sólo se lleva un conteo del total de comprobaciones, sin ningún dato asociado.
No es una fuente oficial sobre el estado de los servicios del Estado ni un compromiso de disponibilidad. No está afiliado, patrocinado ni avalado por el Registro Inmobiliario ni por el Poder Judicial de la República Dominicana.